Tras décadas de lucha, la Plenaria de la Cámara de Representantes aprobó en último debate este proyecto histórico que salda una deuda con nuestros artistas y que ahora pasa a sanción presidencial.
Este martes 2 de junio de 2026, la Plenaria de la Cámara de Representantes aprobó en último debate el Proyecto de Ley de la Música, una deuda histórica con el sector musical de Colombia.
Esta iniciativa (Proyecto 373 de 2025C / 048 de 2024S) es el resultado de una amplia construcción colectiva. Gracias a la gestión y el acompañamiento técnico del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, se logró concertar un texto que responde a las necesidades reales del ecosistema musical colombiano.
A través de mesas de trabajo y diálogo constante con artistas, gremios, el Consejo Nacional de Música y los ponentes del proyecto, se estructuró una iniciativa legislativa que beneficia de manera equilibrada tanto a la industria como a los procesos comunitarios en los territorios.
“Es un proyecto de ley que tiene, en esencia, unas propuestas de fortalecimiento económico para el sector. Tiene unas propuestas de participación a través del Consejo Nacional de Música. Es el resultado de un triángulo importante de actores: el sector musical colombiano, el Ministerio de las Culturas y el respaldo del Congreso de la República”, señaló un representante del sector.
¿Qué trae la Ley de la Música?
El proyecto, compuesto por siete capítulos, introduce:Un Fondo Especial para la Música: se crea un fondo exclusivo para financiar proyectos de creación, formación, circulación e investigación musical. Funcionará de manera similar al Fondo de Desarrollo Cinematográfico (FDC), el cual dinamiza al cine colombiano al garantizar que una parte de los recursos que genera la comercialización del sector se reinvierta directamente en el desarrollo de la misma industria.
Beneficios económicos directos: los artistas contarán con exención de IVA para la compra de instrumentos musicales, así como para software y hardware de creación sonora.
Facilidades para viajar y trabajar: se establecen reglas claras para que los músicos puedan transportar sus instrumentos en los aviones como equipaje especial sin contratiempos. Además, se promoverán visas especiales para facilitar la movilidad internacional de artistas y personal técnico.
Más espacio para nuevos talentos y mujeres: para garantizar la equidad y la diversidad, los festivales que se financien con recursos públicos deberán incluir al menos un 40% de participación de artistas emergentes (no masivos) y mujeres músicas.
Reconocimiento a las músicas tradicionales: la Ley dedica un capítulo completo a las músicas vivas y comunitarias, reconociéndolas como manifestaciones esenciales de los territorios y estableciendo incentivos para su protección y divulgación.
Reglas claras en derechos de autor: a través del artículo 20, se brindan mayores garantías y transparencia en la gestión de los derechos de autor, tanto individual como colectiva, protegiendo el trabajo y los ingresos de compositores e intérpretes.
Decisiones basadas en datos: el Sistema de Información de la Música (SIMUS) adquiere peso de ley, lo que permitirá tener un mejor registro del sector para tomar decisiones y medir el impacto de la inversión pública.
El Ministerio de las Culturas destaca el compromiso del Congreso, en especial de los 29 congresistas que respaldaron la iniciativa. Con esta aprobación, el país da un paso fundamental para garantizar condiciones jurídicas, de financiación y de reconocimiento dignas para todos los agentes del sector musical colombiano.











